viernes, 15 de septiembre de 2023

Postapocalíptico y desintegrado; cominante no hay comino.


(Estamos en una concurrida encrucijada de los Túneles de Paso Para Caminantes. La irregular iluminación proviene de dispositivos adosados esporádicamente a paredes y techo; muchos de los dispositivos están pestañeando o directamente apagados; la multitud se mueve en todas direcciones a una velocidad constante, lo que a primera vista puede dar una sensación de fluidez, pero al mirar bien observamos que casi de forma continua hay gente caída y pisoteada, hay empujones y forcejeos, amontonamientos y pequeñas trifulcas desganadas que duran apenas segundos y todos siguen su camino pues nadie quiere en realidad pelear, sino apenas conseguir avanzar en uno u otro sentido. Por un ducto de ventilación repentinamente abierto cae desmayado el insigne caballero Sir Archibaldo Reynolds, cuyo cuerpo es mecido por la multitud de aquí para allá hasta que despierta y luego de divertirse un poco con la situación consigue que lo bajen al suelo; quiere quedarse quieto en un punto y observar a su alrededor, pero no se lo permiten; decide rápidamente que lo mejor será moverse como todos los demás y se aleja por uno de los túneles. Al alejarse de la encrucijada la multitud es menos compacta y algo más ordenada, menos violenta. Sir Archibaldo se pone a la par de una mujer que camina con gesto cansado y ausente, y le dice:)

_Oiga, usted, quiere decirme a dónde vamos?

_A comer.

_Soy Sir Archibaldo Reyn...

_No me importa. Y no quiero hablar, tengo hambre, estoy cansada y no quiero desperdiciar aire.

_A lo mejor si comparto con usted una manzana, se sentirá más dispuesta a charlar.

_Una manzana? Imposible!

(Sir Archibaldo extrae de su bolsillo una pequeña manzana azul oscuro, y se la ofrece; ella la toma y la mira asombrada)

_Una manzana! Y es de las azules, las que más me gustaban de niña...- y la devora lentamente hasta las semillas y el cabito, chupándose los dedos, entornando los ojos de placer.

_Ahora podemos hablar?

_Espere un par de horas, hasta llegar a la zona de comidación. No se aleje de mí o jamás volverá a encontrarme.

(Continúan caminando a buen ritmo; la mujer ha cobrado una nueva energía con la manzana azul, que es de las que traen feniletilamina, cafeína y azúcar extra. Sir Archibaldo tiene dificultades para seguirle el paso, reconoce que es mejor no hablar pues se queda sin aliento, está maravillado por la resistencia de aquella mujer pálida, lánguida y lacónica que avanza intrépida por los túneles. Por fin acceden a un espacio algo más despejado, con techos más altos, con mesitas por doquier y algunos sillones, divanes y camas a los lados; se sientan y unos brazos robóticos surgen de la mesa y les ofrecen a cada uno su bandeja de comidación correspondiente, atendiendo a colocar la cantidad exacta de comida que les indica una pantallita ubicada en el respaldo de los asientos inteligentes, que reconocen a cada comensal y calculan la ración que le corresponde consumir. Mientras mastica lentamente una especie de pasta de proteína de insectos, la mujer empieza a hablar)

_En estos túneles no tenemos más que tres ocupaciones: caminar, comer y descansar. Caminamos para comer, comemos para poder seguir caminando, descansamos porque es inevitable. El calor que generamos al movernos, los gases que liberamos al respirar, incluso nuestros desperdicios fecales y urinarios son recolectados del ambiente de los túneles para usarse como combustible o insumo en la producción de alimentos; la única condición para estar aquí es generar más recursos de los que se necesita para producir lo que comemos, para que pueda haber un pequeño excedente y se asegure la supervivencia del sistema. Y hay que comer lento y dormir siesta a continuación, para asimilar correcta y completamente los alimentos pues se nos da estrictamente lo necesario según las calorías que hemos consumido al caminar; no verá usted aquí a nadie con sobrepeso a menos que sea un recién llegado. Algunos dicen que es una forma muy saludable de vivir, y debe serlo porque, más allá de las drogas que ponen en el aire y en la comida, aquí casi nadie se enferma luego de acostumbrarse al estilo de vida. Al acabar la comidación y la siestación, se sigue caminando hasta llegar a la próxima zona de comidación, ubicadas cada una a exacta distancia de la anterior de tal manera que en el día una persona pueda recorrer tres tramos y ganarse tres comidas y tres descansos. Uno es libre de parar de caminar cuando quiera, pero a sabiendas de que no obtendrá comida ni un buen descanso hasta no acabar su camino de forma adecuada. Algunos intentan dormir más y caminar menos para necesitar solamente una o dos comidas al día, pero en general desisten del procedimiento al notar que el hambre se apodera de ellos de tal forma que les impide descansar. Los más viejitos que ya no logran caminar lo suficiente son quitados de los túneles en algún momento sin que nadie lo note, tal vez secuestrados en los baños (único lugar donde tenemos una relativa privacidad), y algunos dicen que los usan para la pasta de proteína que comemos al día siguiente, para lo cual todos los que estamos aquí hemos sido previamente obligados a firmar libremente un contrato que habilita a la Oficina de Tunelística y Comidación a hacer de nosotros lo que se le antoje sin limitación alguna.

_Pero, era necesario hacer todo esto en túneles subterráneos?

_Sí, para controlar al detalle nuestros gastos y producciones de gases de efecto invernadero, la evaporación de nuestro sudor, la saliva que escupimos al piso; tiene que mantenerse un sistema cerrado para asegurar la máxima eficiencia. Afuera, al aire libre (ya de solo pensar en eso me siento asustada) estaríamos en un continuo intercambio incontrolado de calor y subproductos con el ambiente sin ton ni son, horrible. Ya terminé de comer, mi ración fue muy pequeña, supongo que porque notaron lo de la manzana que usted me dio...

_Puedo darle de la mía, si quiere, esto no me sabe a nada...

_No, gracias, simplemente achicarían mi próxima ración; entiéndalo: aquí es imposible dar algo a alguien sin que el entorno lo vuelva a quitar para equilibrar y normalizar el metabolismo de todos los caminantes. Incluso es seguro que vendrán a buscarlo de un momento a otro, ya que usted metió de contrabando una manzana azul... por eso debe ser que su porción es grande, usted trajo algo al ambiente cerrado de los túneles y se le está devolviendo; cuando acabe de comer y recuperar lo que trajo y lo que gastó caminando, lo retirarán del ambiente sin que quede rastro alguno de usted y lo que trajo. No puede dejar nada ni llevarse nada, no puede alterar nada. Y los que estamos aquí aceptamos eso y nos parece adecuado porque es posible y es sostenible. Un sistema que puede durar debe durar.

_Pero no tienen siempre hambre?

_Un poco, pero tenemos siempre la seguridad de que comeremos al cabo de nuestra caminata; allá afuera no siempre puede decirse lo mismo, según recuerdo; cuando yo era niña viví afuera y ahí sí que pasé hambre, días y días caminando sin vislumbrar una mísera migaja de nada...

_Entiendo. Pero hay algo que llama mi atención: en ningún sitio veo empleados o encargados, no hay nadie aquí que explique o controle...

_No es necesario: hay una sola regla y te la dicen antes de entrar, eso de consumir apenas menos de lo que produces. Además tener encargados o empleados aquí abajo haría todo más difícil de controlar, los empleados o encargados alterarían el equilibrio del ambiente, pues ellos en vez de solo caminar de una zona a otra, comer y descansar, andarían haciendo otras cosas más complejas que entorpecerían los cálculos y que implicarían un mayor gasto de energía para que el sistema completo funcione. Por estos túneles, que son prácticamente infinitos y que incluso se siguen agrandando a diario, circulamos casi una quinta parte de la población total, la magnitud de los números manejados es abrumadora y no debe complicarse más de lo estrictamente necesario. Entienda que parte de la eficiencia se obtiene a costa de la simplicidad, no como antes del reseteo cuando pensaban que para ser eficientes había que crear una comisión que discutiese sobre la eficiencia. Ahora debo ir a dormir para seguir caminando. Si quiere puede dormir junto a mí, usted me cae bien, pero no habrá más charla, ni actividad sexosa, para ahorrar energías y fluidos.

_Sería un placer, pero algo me dice que no se va a poder -dice Sir Archibaldo mientras unos brazos robóticos bajan desde el techo y lo levantan por las orejas-; si un día sale a la superficie, búsqueme, todos saben quién soy...

_Jamás iré a la superficie, allí es todo demasiado espantoso.

(Los brazos sacan a Sir Archibaldo del túnel, lo desmayan de un sopapo y lo lanzan por un tubo rumbo a su próxima aventura).

lunes, 4 de septiembre de 2023

Postapocalíptico y desintegrado; pasajeros en tránsito.

 




(Estamos en una Unidad Colectiva de Transporte Para Desadinerados; el centro del pasillo va siendo sucesivamente ocupado por vendedores y artistas de diversa índole y/o productos, que en cada Punto de Paración donde la Unidad Colectiva se detiene, suben y bajan pidiendo permiso y dando las gracias; en los asientos se ubican en filas dobles los Pasajeros Sentados, unos 50 en total de los cuales más de la mitad, aquellos que tramitaron y tienen la Tarjeta Verde correspondiente pueden a su vez llevar a otro Pasajero sobre su falda, cobrando una minucia a cambio y haciendo que el Pasajero pase de su calidad de Pasajero de Pie al subescalafón de Pasajeros Sentados, que de por sí ya es un negoción, llegado el caso. El Chofer se encarga de cebar mate mientras vigila que el Piloto Automático actúe con normalidad, y conversa con el Guarda y los Pasajeros sobre el tiempo, los precios, las noticias de actualidad; los Pasajeros Sentados, que tienen permitido participar de esas charlas, opinan a favor o en contra de las posturas del Chofer y el Guarda, se reflexiona y se argumenta un poco al modo de los antiguos coros trágicos, sobrevuela una sensación de inconsciente colectivo, de comunidad, de referencia. Por la ventanilla se observa entonces al insigne caballero Sir Archibaldo Reynolds que, montando un corcel de un asombroso color blanco, galopando a una velocidad imposible de calcular, lo que no quita que pudiese ser lento, va y se aparea a la Unidad Colectiva de Transporte Para Desadinerados, en el sentido de que se le pone a la par, no en el otro sentido de aparear, y abriendo desde fuera una ventana, saltando desde el lomo del albo animal en movimiento, se introduce por la ventanilla y se sujeta con ambas manos al caño del pasillo. Se dirige al Guarda)


-Eh, usted, deme un boleto a... a... al Destino.

-No tengo cambio.

-Si todavía ni le mostré con qué voy a pagar... igual tengo la tarjeta de...

-No me anda la maquinita, está rota, no te puedo cobrar.

-Y si te doy justo?

-No me anda la maquinita de los boletos, tampoco, no te puedo dar boleto.

-Entonces cómo les cobraste a todos estos pasajeros?

-Ellos tienen todos una Tarjeta Pasajera, de distintos colores según las necesidades y posibilidades de cada uno. No tienen que pagar boleto ni nada. Y todos los demás son Artistas Pasajeros que más o menos pretenden realizar un acto o una venta, pero en realidad están viajando de un punto a otro sin pagar, eso es con otra Tarjeta Pasajera Especial.

_Ya veo. ¿Hay alguna forma de que pueda viajar con ustedes un rato? Soy Sir Archibaldo Reynolds....

-Ooooohhhh...!!! -exclamó el coro de los Pasajeros.

-Maravilloso!- arrancó repentinamente el Chofer, que había estado callado hasta el momento, dirigiéndose a los Pasajeros, o tal vez a nosotros los lectores- Tenemos hoy aquí a una celebridad que aportará ya mismo su punto de vista sobre nuestra Unidad Colectiva de Transporte Para Desadinerados, estén atentos y traten de ser receptivos y críticos al escuchar los puntos de vista que aquí se verterán. Díganos, Sir Archibaldo... ¿Qué opina usted de nuestro sistema? A cambio de su respuesta le permitiremos viajar gratis por el día de hoy, no importa cuál sea su respuesta, no se sienta condicionado, lo importante es que responda algo, lo que sea.

-Bueno, yo...

-¿"Bueno, yo"? Eso es lo que tiene para decir??? ¿Qué quiere decir? "Bueno, yo"... ¿Que usted es bueno? ¿Eh?

-No, no!

-Ah, usted es malo, y lo confirma abiertamente.

-Ohhh... Es malo y no siente necesidad de ocultarlo a los demás, nos impone el espectáculo de su honesta miseria...-Terció el Coro de Pasajeros.

-Basta! Me llamo Sir Archibaldo y os digo esto: el Chofer malinterpreta intencionalmente mis palabras, trastrueca los sentidos para poneros a vosotros en mi contra, oh Coro de Pasajeros, escuchad mis palabras sin mediar opiniones del Chofer.

-Ahora nos llamas tarados!-el Coro se indignó- ¿Supones que no somos capaces de malinterpretarte por nosotros mismos? Ja!

-Por favor, señor Guarda, usted tiene que ponerse de mi lado, ni siquiera he llegado a opinar sobre algo y ya me...

-Callate- dijo el Guarda- Tus palabras lo alimentan. Esperá en silencio hasta que se agote y te pregunte algo, cuando se queda sin material te pregunta algo para volver a empezar; ahí lo podés agarrar, si aprovechás bien el momento y pensás bien antes de contestar.


(El Chofer continuó unos minutos hablando de lo mismo, arengando a los Pasajeros a opinar sobre Sir Archibaldo, y luego sobre alguna noticia actual y luego sobre el estado del tiempo; el Guarda intervenía esporádico y metódico; finalmente se quedó sin tema y volvió a buscar a Sir Archibaldo)


-Nunca nos dijo qué opina de nuestro sistema, Sir Archibaldo, si quisiere ahora ser tan amable de contestar...

-No tengo elementos válidos para elaborar un juicio al respecto.


(Un silencio tenso. Lo rompe el Guarda)


-Juajuajuajuaaaaaa...! Creyó que con eso iba a evitar algo? Le contaré una cosa: yo cuando le dije que pensara y elaborara bien una respuesta, no lo estaba ayudando; lo mandé a callarse y a pensar cómo decir algo que no pudiese molestar a nadie, y usted me obedeció. Como un cretino. Es mi función en este drama diario entre Pasajeros y Choferes que van hacia un Destino, función que me ha sido conferida por la mismísima Compañía. Y usted también cumplió su papel a la perfección: intentó algo y fracasó, quiso vencer algo más grande que usted y falló en el intento. Una tragedia. No necesitamos más que eso, podremos hablar y opinar durante una semana entera. Y usted, ya que ahora prefiere no contestar, tendrá que bajarse.

-Pues me bajo, a fin de cuentas soy el único que intentó pagar un boleto acá, no entiendo cómo este servicio se sostiene...


(El insigne caballero Sir Archibaldo Reynolds vuelve a salir por la misma ventanilla que usó para entrar y cae sobre su caballo blanco, que había podido seguir a la Unidad Colectiva todo este tiempo porque llevaba patines; el Guarda y el Chofer se felicitan mutuamente y felicitan a los Pasajeros por su buena participación, todos mantendrán sus buenas Tarjetas Pasajeras por ahora, y la jornada continúa sin novedades hasta llegar a Destino; Bajan los Artistas Pasajeros, los Pasajeros de Pie, los Pasajeros Sentados, el Chofer, y por último el Guarda, que antes de cerrar la puerta envía la grabación del viaje del día, que a la noche será retransmitida por todos los medios posibles, directamente a la Compañía, que almacena y analiza y vende datos, opiniones y posturas sobre casi cualquier tema, uno de los mayores negocios de Metadata que se hayan visto, sino el mayor de todos).